DESCUBRIMIENTOS DEL ??FRICA ECUATORIAL.

Viene siendo objeto de las sociedades geogr??ficas europeas, los grandes
descubrimientos que en la actualidad
se est??n verificando en el centro de
??frica, misterioso tabern??culo de la
naturaleza que hasta ahora ha estado
cerrado al progreso de la civilizaci??n
y al desarrollo de los grandes problemas cient??ficos. Ya no es por fortuna
un misterio que el interior del continente africano encierra partes florecientes, v??as fluviales de primer orden, lagos magn??ficos que refrescan
aquella temperatura abrasadora, y todo cuanto puede desearse para que la
ciencia, el comercio, las artes y la industria, encuentren f??cil y pronto desarrollo entre unos naturales que en su
mayor??a son d??ciles y hospitalarios.
Cre??ase hace mucho tiempo, que el
coraz??n del ??frica era un espantoso
desierto; pero los viajeros ingleses y
franceses fueron rompiendo los misteriosos paralelos del continente, y
hoy no hay naci??n europea que no
reconozca que la civilizaci??n del ??frica es uno de los primeros problemas
sociales que deben resolverse

Guiadas dichas naciones por tan generoso impulso, cada dia que pasa rasgan el tupido velo que cubre ?? esa negra divinidad, que en su dia fu?? poblada hacia el Norte por pueblos cultos
y poderosos, y por el Sur explorada
por Bartolom?? Diaz y Vasco de Gama.
Por lo que ?? Francia toca, no ceja
un instante en esa empresa de civilizaci??n, y h?? aqu?? la ??ltima palabra de
los descubrimientos africanos hechos
durante los meses del a??o anterior
de 1879.
Bajo la protecci??n del arzobispo de
Argel partieron en Marzo del expresado a??o dos grandes expediciones,
llevando crecido n??mero de misioneros, con el fin de penetrar en las regiones ecuatoriales del ??frica. La
primera era bajo la direcci??n del superior P. Pascal, y la segunda, bajo la del
Sr. Debaize. El objeto era llegar por
dos caminos diferentes al lago Victoria
Nyanza, hacer grandes estudios
geogr??ficos sobre aquellos pa??ses desconocidos y buscar el medio de unir
la Argelia al Niger ?? trav??s del Sahara.
Las dos expediciones siguieron la
marcha buscando las caudalosas corrientes del Tangarika, cuyo rio debia
conducirlos al lago que acabamos de
nombrar. Al efecto llegaron ?? la misi??n inglesa de Oujiji, teniendo el sentimiento de que al penetrar en Alkoudouka, falleciese el P. Pascal, lo cual
detuvo por algunos dias la expedici??n
que este dirijia.
Mientras tanto, el Sr. Debaize
avanz?? resueltamente hacia el gran
afluente que hemos nombrado, y el
cual debia servirle de camino para
hacer la exploraci??n proyectada.
Debaize se dirigi?? ?? Fadota que se
encuentra m??s al centro de las estaciones inglesas,- y tom?? bagajeros del
pa??s, los cuales se mostraron hostiles
desde el primer momento ?? la marcha del osado explorador. Al cruzar
los magn??ficos bosques que por largo
espacio se dilatan hasta llegar al Tangarika, los negros que llevaba se sublevaron no queriendo seguir adelante; y despu??s de haberle robado su pacotilla, se separaron de ??l dej??ndolo
con sus compa??eros en medio de una
naturaleza salvaje y desconocida.

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