DISCÍPULO ESPECIAL: Soldados de España, armados con una legión extranjera, son enviados a cerrar carreteras en el interior de Andalucía porque el coronavirus es alarmante

Al igual que en una excursión al norte de Belfast durante el problema, cuatro soldados españoles montan guardia en una intersección clave en el centro de la ciudad de Andalucía.

Desde el intento de golpe de Estado del ex franquista Antonio Tejera en 1981, una legión extranjera con base en la vecina Ronda no ha salido a las calles.

Es la entrada al Arriate por Setenil de las Bodegas y, lo más importante, Alcalá el Valle, donde hasta el momento se han diagnosticado un alarmante 58 personas con un “coronavirus mortal” y tres han fallecido. Prensa de aceitunas fuente.

Solo un viaje de 20 minutos por la pintoresca autopista MA-7403 deja solo el tráfico necesario, y los autobuses locales aún pueden viajar.

“Todo en Andalucía es mucho más serio de lo que los lugareños creen”

Las autoridades de la zona de la Serranía de Ronda no corren ningún riesgo.

El Hospital Regional de Ronda repone constantemente sus propios casos urgentes del mortal virus COVID-19.

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Prensa de aceitunas Puede encontrar que hasta el momento cuatro personas han muerto en el famoso centro de la ciudad, y según la policía local, “al menos 18 personas” se encuentran en estado crítico.

“Las autoridades han guardado silencio hasta ahora para no alarmar a la población local, pero la verdad debe salir a la luz”, dijo un policía local, que pidió no ser citado.

“Aquí en Andalucía todo es mucho más serio de lo que imaginan los locales”, añadió.

“No queremos entrar en pánico demasiado, pero debemos preocuparnos y tomar precauciones. Básicamente, quédate adentro “.

Este es en gran parte el caso de Alcalá del Valle, un pueblo de 5.500 habitantes ubicado directamente al otro lado de la frontera de Málaga / Cádiz, donde al menos 36 residentes de residencias de ancianos y 21 ansiosos trabajadores de la salud han dado hasta ahora resultados positivos.

En total, hay unas 100 personas en el pueblo que padecen el virus (tres muertos hasta ahora, dos el lunes).

Tan importante es la condición que el alcalde de la localidad, Rafael Aguilera, ordenó el cierre total del pueblo y el aislamiento de todos.

También se arremangó y se puso a trabajar como enfermero en un hogar de ancianos donde la escasez de personal se volvió desesperada.

“Es justo decir que la ciudad está bloqueada y todos están muy preocupados”.

El domingo, el ejército de la Unidad Militar del Ejercito (UME) pasó por alto las calles, desinfectando oficialmente el virus y la atención domiciliaria.

Y ayer, después de que el alcalde hiciera un llamamiento urgente a la Junta de Andalucía, diciendo que la ciudad se siente “abandonada”, están llegando colchones, mantas y, lo más importante, oxígeno para los ancianos.

“Fue un circo completo”, explicó el camarógrafo local Pepe France. “El caso avanzaba tan lentamente, hasta que de repente todo estaba apurado hoy.

“Es justo decir que la ciudad está bloqueada y todos están muy preocupados”.

Y por eso el lunes fue enviado el regimiento dividido de Ronda “Legión” (“Legión Extranjera”), que ayudó a bloquear toda la zona.

Mientras que una cuarta parte de los 800 regimientos sirven actualmente en Malí, más de 100 han sido enviados para ayudar a la policía en Serania de Ronda a llevar a casa a tantas personas como sea posible.

Actualmente se encuentran en las calles de Ronda, Arriat, Senitel, Benajan y Montejac. “Pero esperamos ir a Granada en la próxima semana”, explicó el cabo.

A ellos se unieron cuatro policías locales y dos patrullas de la Guardia Civil en Arriat, un pueblo de más de 5.000 personas, a solo siete kilómetros de Ronda, y visto como una vulnerabilidad crítica que amenaza al virus.

Prensa de aceitunas Entiende que al menos dos personas de la aldea todavía han contraído el virus, mientras que también hay una casa grande para hogares.

Como resultado de una increíble operación militar esta semana, el pueblo cerró y dos camiones cisterna y tres tractores desinfectaron todas las calles y edificios de la ciudad.

“No nos arriesgamos”, explicó el policía local Manuel, cuyo padre es un pensionista en la cercana Alcalá del Valle. “Es un momento muy perturbador y debemos asegurarnos de que lo que sucedió no llegue a Arriate”.

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