Dos de las primeras 10 fotos que aparecen cuando se ‘googlea’ ‘Lindsay Lohan’ son im??genes de ella borracha, y entre las palabras m??s buscadas junto a su nombre est??n ‘c??rcel’, ‘flaca’, ‘anor??xica’, ‘cabello’ y ‘drogas’.

Son s??lo una muestra de que esta princesa de Hollywood ha dado mucho que hablar con sus intentos fallidos de escapar de sus dos m??s grandes demonios: el alcohol y las drogas. Esto tiene a varios de los expertos del espect??culo pregunt??ndose: ??Y d??nde qued?? el talento? “El talento de Lohan es el esc??ndalo -dice el cr??tico de televisi??n ??mar Rinc??n-. Ella expresa muchos de los traumas que vive la juventud contempor??nea”.

A los 24 a??os, esta neoyorquina ha pasado cinco veces por rehabilitaci??n. La ??ltima fue el pasado 17 de septiembre, cuando escribi?? en su cuenta de Twitter: “El abuso de sustancias es una enfermedad que, desafortunadamente, no desaparece en una noche. Estoy trabajando duro para superarlo y estoy tomando pasos positivos. Este es un duro rev??s para m??, pero estoy tomando responsabilidad por mis acciones y estoy preparada para enfrentar las consecuencias”.

Diez d??as despu??s, entr?? en tratamiento en la cl??nica Betty Ford de Rancho Mirage (California), donde un mes de cuidado puede costar alrededor de 26.000 d??lares y donde han sido tratadas celebridades como Ozzy Osbourne, Anna Nicole Smith y Johnny Cash.

El punto de quiebre
El doctor Augusto P??rez, especialista en adicciones, que ha tratado a varios famosos farmacodependientes, afirma que es mucho m??s tortuosa la rehabilitaci??n de los famosos porque les cuesta ser humildes. “Siempre est??n pidiendo tratamientos especiales y si no los reciben se ponen furiosos”, dice.

El quiebre, tras actuar en la comedia rom??ntica ‘Just my Luck’ y recibir papeles peque??os en pel??culas independientes, fue en el 2006. Aunque no hay un consenso sobre qu?? letal coctel de eventos llev?? a Lohan hasta las garras de la adicci??n, documentos de prensa relacionan su conducta con factores como el final de su relaci??n con Harry Morton (due??o de los famosos restaurantes Pink Taco, en Estados Unidos) o el hecho de que no creci?? en un n??cleo familiar fuerte.

Los padres de Lindsay Lohan han tratado, en repetidas ocasiones, de sacarle provecho a la fama de su hija. Incluso tuvieron un reality llamado ‘Living Lohan’, en el que Lindsay casi nunca sali?? y que se centr?? en la figura de Aliana, la hermana mayor. La mam?? (Dina) es una cantante y bailarina sin ??xito. El padre (Michael) ha sido arrestado varias veces y aparece en los medios cada vez que Lindsay va a la corte.

En el 2008, cuando se confirm?? la relaci??n de la actriz con la DJ Samantha Ronson, fue el propio padre quien dijo en p??blico que Lindsay es bisexual. Ella s??lo ha respondido: “Tal vez s??, no quiero clasificarme”.

Sin embargo, otras estrellas que tampoco han tenido los hogares m??s dulces del mundo s?? logran mantener sus carreras en un rumbo fijo. Lindsay dio sus propias razones a su adicci??n en una entrevista a la revista Vanity Fair: “Gente a mi alrededor, me parece, se acercaba por razones equivocadas. Muchos estaban conmigo por, t?? sabes, la fiesta”.

Una terapia colectiva
El doctor P??rez est?? convencido de que el principal factor en las reca??das de las estrellas es el medio en el que se mueven, porque “uno no consume drogas por problemas personales, es un imaginario que la gente invent??”.

“Es muy f??cil caer en ese medio y a tan corta edad -coincide desde Los ??ngeles Mario Amaya, miembro en calidad de periodista de la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood-. Su popularidad lleg?? en una etapa de la adolescencia en la que uno no tiene definida su personalidad”.

Pero, ??por qu?? a la gente le gusta ver a los famosos caer?, ??es s??lo morbo? Para Rinc??n, las miserias de los famosos nos dan placer. “Ver c??mo sufren es una terapia colectiva. Uno, como feligr??s de esos dioses, puede decir: ‘Yo no soy tan exitoso como ellos, pero s?? soy mejor que las estrellas’ “.

Lo cierto es que el p??blico tiende a perdonar m??s a los artistas (en especial m??sicos) que est??n muy arraigados en sus carreras. “Si encuentran a los Rolling Stones consumiendo drogas, la gente no le pone mucha atenci??n, porque saben que est??n sacando nueva m??sica; pero cuando es un actor que est?? tomando drogas s??lo por pasarla bien, empiezan a juzgar”, dice Amaya.

Diferente de Paris
La vida de Lindsay no ha sido siempre tan oscura. Lleg?? al ojo p??blico a los tempranos 3 a??os como modelo infantil, momento en el que sus padres se separaron por primera vez (se divorciar??an por completo en el 2007, tras varias reconciliaciones inestables).

Luego, a los 12 a??os, estelariz?? el remake de Disney ‘The Parent Trap’ y gan?? un contrato para filmar otras tres pel??culas con la compa????a. Cinco a??os despu??s, ya contaba con la suficiente imagen para ser anfitriona en los Premios MTV y en el programa ‘Saturday Night Live’.

Al respecto, Amaya opina que Lindsay “no ha hecho nada s??lido como actriz, es una starlight, por eso la gente se abalanza contra ella”. De hecho, muchos de sus repuntes de popularidad, tras cada reca??da, est??n seguidos de apariciones en desfiles reconocidos o vinculaciones a causas sociales, como las donaciones al terremoto en Hait??.

A??n hay dudas entre el p??blico sobre si en realidad es una joven con problemas o s??lo una estrella incompleta con ganas de ‘mojar’ prensa. Despu??s de todo, sus reca??das (conscientemente o no) han sido la mejor forma de llamar la atenci??n.

“Su imagen est?? en el piso y existe una preocupaci??n de que, si no se hace algo pronto, su carrera va a estar da??ada permanentemente o va a terminar suicid??ndose”, agrega Amaya.

Los problemas personales de la actriz comenzaron mucho antes de los esc??ndalos con su compa??era de parranda Paris Hilton y hoy el p??blico parece comprender mucho m??s a Lohan que a la millonaria heredera. “Paris es s??lo resultado del mercadeo. En cambio, Lohan representa a alguien que le busca un sentido a la vida pero fracasa”, sentencia Rinc??n.

Es m??s, cuando Paris no pudo entrar en Jap??n por sus viejos cargos de posesi??n de coca??na, en Los ??ngeles “hubo una especie de j??bilo” -asegura Amaya-, “el sentimiento de que por fin no se le est?? dando tratamiento de realeza est??pida que se les suele dar a las celebridades”.


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