Los negocios de Mallorca se preparan para reanudar operaciones el lunes cuando la isla se una a Farmentera, Ibiza y Menorca en la fase 1 del plan español de descalcificación COVID-19

Había algo claramente diferente en el aire mientras me dirigía al Paseo Marítimo de Palma de Mallorca por la mañana.

Escuché un crujido y un ruido obvios provenientes de mis restaurantes y cafés favoritos de la ciudad, un ruido que no había escuchado en casi dos meses.

Al principio, aunque algo confuso, tras unos minutos quedó claro que Mallorca en unos días entrará oficialmente en la fase 1 del plan para desescalar España.

Preparación: se realizan ajustes de última hora en los restaurantes y cafés de la ciudad © theOlivePress

Al unirse a Formentera junto a Ibiza y Menorca, todas las Illes Balears se trasladarán a un nuevo apartado que permitirá a los vecinos conocer las libertades básicas denegadas durante el bloqueo del país por COVID-19.

Aunque se seguirán aplicando restricciones, entrar en esta etapa hará feliz a una parte importante de la gente, ya que devolverá la vida a una capital típicamente vibrante.

Palma de Mallorca
VUELVE: La vida volverá a tu restaurante isleño favorito © theOlivePress

Además de devolver muchos restaurantes perdidos, podremos reunirnos con familiares y amigos, y se permitirá la movilidad entre los municipios de la isla.

Las empresas también podrán reanudar sus operaciones siempre que coincidan con la capacidad y la distancia que muchos desean y necesitan ahora para recuperar el dinero perdido, tanto individual como colectivamente.

También puede realizar mercados en las plazas de la ciudad, que es un pasatiempo muy popular en Mallorca.

Preparándose para abrir sus puertas el lunes, los trabajadores trabajaron duro, haciendo ajustes de último minuto en las terrazas para acomodar a los clientes con una capacidad exacta del 50 por ciento.

Palma de Mallorca
LIBERTAD: los residentes disfrutan del ejercicio diario © theOlivePress

Mientras tanto, el flujo habitual de tráfico que llena el amplio tramo de carretera a lo largo de las doradas arenas de la Playa de Palma ha sido sustituido por una masa de corredores, patinadores artísticos y ciclistas.

Ahora las actividades del ayuntamiento tienen como objetivo frenar la segunda ola de contagios cuando los fines de semana son totalmente peatonales para dar más espacio a los ciudadanos para que puedan adherirse al distanciamiento social.

Palma de Mallorca
SIN MOVIMIENTO: Los fines de semana, la carretera que bordea la Playa de Palma pasará a pie © theOlivePress

Cuando mi régimen vuelve a cambiar el lunes, me siento increíblemente orgulloso de haber formado parte de la comunidad balear que luchó tan heroicamente contra el virus que lamentablemente se cobró la vida de 207 años.

Nuestros médicos y enfermeras no solo merecen una medalla de oro, sino que la policía, los trabajadores de los supermercados e incluso los agricultores que han sido desinfectados en las calles de la isla son más que encomiables.

De ello se hizo eco el director de Emergencias de España, Fernando Simón, que elogió la gestión de la pandemia de coronavirus en las Islas Baleares.

Así lo aceptó “con mucho gusto” la presidenta Francina Armengol, quien destacó la importancia de la precaución en el momento en que la comunidad autónoma entra en una nueva etapa.

De manera repugnante, Armengol dijo: “Comenzaremos la desescalada, pero es importante que lo hagamos muy bien y no defraudemos”.

Fotografía Alan Binderap

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