Todas de punta en blanco, y no es hip??rbole. El verano ya est?? aqu?? y lo demuestran no s??lo las altas temperaturas previstas para el largo ??week-end??. Tambi??n se vio en la indumentaria usada para los Premios Telva a la Solidaridad, en los que el ganador del primero, Jos?? Mar??a M??rquez, estuvo hablando veinte minutos en un cuasi discurso que pes??, incluso con su trasfondo humanitario en el ??frica negra. Fue un alarde nada caritativo con donantes como Zara, El Cort?? Ingl??s o Volvo, tambi??n el Don Algod??n representado por la gracia cada vez m??s serena de M??nica Silva. Fue de las pocas que acudi?? vestida de negro, quiz?? emparejada a los botines de cord??n, l??nea sado, de una Judith Masc?? que nunca acierta indumentariamente. Ni tampoco en las entrevistas televisivas. C??mo y de qu?? manera rotunda y graciosa la dej?? K.O. Rossy de Palma en su reciente enfrentamiento en las pretenciosas y nada vistas ??Cerezas?? de La Primera. Julia Otero se pasa un mont??n. Va de marisabidilla por encima del bien y del mal y carga, ahuyenta y espanta al respetable. Un alarde de pesada inoportunidad oral, quiz?? como la del creador de ????frica directa??.
   -Que no le premien el a??o pr??ximo, as?? no soportaremos su prepotencia, opinaron a mi lado, muy cerca de la espl??ndida Marta Barroso. Mejora con los a??os, enfundada en unos ce??idos vaqueros que en tiempos hicieron temblar m??s de una pareja. Elegante a tope, con un refinamiento de los que ya no quedan y depurando con el tiempo, exhibi?? Ana Gamazo de Abell?? un Donna Karan como antol??gico, en alpaca gris antracita, la falda con airosos godets en rejilla negra entonada con las medias de malla fina. Contrastaban con las coloradas de gruesa red de una Pasi??n Vega incorporada al jurado de ??Telva??. De blanco resaltaba, en una discreta gabardina corta de gordos botones, la dulzura de Patricia Rato, de melena m??s recortada, favorecedora y rubia, igual que en el caso de Gamazo. Su ??chic?? lo remataba una cartera de cocodrilo turquesa a modo de estuche. De lo que ya no se estila, una distinci??n gen??tica heredada de mam?? Pimpinela de Hohenlohe. Parece de chiste que siempre figure en el puesto catorce de la lista de elegantes en la que algunas son consagradas v??a regalos o amistad. Contaba detalles ???como el ins??lito silencio de los perros guardianes??? del robo en su casa de Marbella, ya contado aqu??. Todav??a le dura el susto. Algo de lo que t??mo nota Ana Botella, con nueva casa en El Para??so, en la misma zona, camino de Estepona.
   -Pero solamente iremos en invierno, para que Jos?? se entretenga con el golf. Es un apartamento peque??ito, me explicaba. As?? que no les veremos montando saraos estivales, aunque Ana casi podr??a presidir honor??ficamente un club de primeras esposas, porque all?? residen Concha Tallada, ex de Villalonga o la de Miguel Blesa. El conjunto primaveral que luci?? la concejala, en algod??n crema de chaqueta y pantal??n, fue casi repetido por Natalia Figueroa. Ana lo animaba con un colgante y unos pendientes de negras perlas de Tahit??, un adorno muy estival a??n sin Cary Lapique promocion??ndolas.

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