Se alcanzó una tregua en la guerra en las terrazas de Palma de Mallorca, ya que los funcionarios permiten la ampliación de plazas de aparcamiento durante la fase 1 del plan español de desescalada COVID-19

La disputa de larga duración entre el Ayuntamiento de Palma y los propietarios de negocios locales sobre las terrazas se ha estancado por un momento, ya que los funcionarios les permitirán extenderlas durante la Fase 1 del plan español de reducción de COVID-19.

Esta semana, la Asociación de Restauradores de Mallorca presionó al Ayuntamiento de Palma para que hiciera una excepción a una controvertida ley que imponía estrictas restricciones al tamaño de las terrazas en la capital.

Bajo las nuevas reglas, las aceras deben tener un mínimo de 2.5 metros sin ningún obstáculo para crear más espacio para los peatones, por lo tanto, poco espacio para las mesas.

Sin embargo, cuando el gobierno central les permitió reconstruir al 50% de su capacidad en la Fase 1 del plan de reducción de COVID-19, los dueños de negocios no sabían exactamente cómo podrían hacer cumplir las medidas de seguridad bajo una estricta legislación sobre terrazas.

“Si los restaurantes, bares y cafés no logran aumentar el tamaño de sus terrazas, la apertura será imposible y gran parte de la estructura comercial de Palma se destruirá”, dijo Juan Miguel Ferrer, vicepresidente de la asociación.

MEDIOS: Los dueños de negocios siguen furiosos después de que una nueva ley entró en vigencia el año pasado

Finalmente, la solicitud fue escuchada por el alcalde José Hill, quien anunció ayer que los empresarios podrán colocar mesas y sillas en los estacionamientos cercanos a partir del lunes, cuando la isla sea llevada a la fase 1.

Hill afirmó que alrededor de 1.000 instituciones se beneficiarían de esta “excepción de emergencia” y que “no supondría ningún gasto económico”.

Dijo: “Con esta medida, hemos salvado a muchas familias de la ruina económica, alentamos a la ciudadanía a usar las terrazas y restauramos el espacio que alguna vez se usó para estacionamiento”.

A la luz de los cambios, los propietarios de negocios interesados ​​deben solicitar una extensión a través de Oficina de Atención al Ciudadano.

Si se toma una decisión, se instalarán letreros junto a las instalaciones ubicadas cerca de los estacionamientos, que informarán a los residentes sobre la mudanza en automóvil.

Una vez que se ensambla el nuevo espacio abierto, los propietarios deben colocar una pantalla o cerca para proteger a sus clientes del tráfico.

Hill enfatizó que esta excepción es temporal y se detendrá si se eliminan las restricciones de capacidad en las terrazas.

También dijo que seguirá aprobando medidas para que Palma se recupere económicamente, que es una “máxima prioridad” para el Ayuntamiento.

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